Publicado por:Maqiitah Pichon de Magio
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10 comentarios 45 puntos La vida es un sueñoLa vida es un sueño ![]() Psicología: ¿Qué son esas imágenes extrañas que nos visitan cada noche, aunque solo a veces podamos recordarlas? “… y de repente la serpiente se volvió gigante y lo abarcaba todo...” Sueños de persecución: 80% En una encuesta realizada por la psicóloga Patricia Garfield entre mil personas, los sueños persecutorios fueron los más frecuentes. La contrapartida positiva es soñar que se va al encuentro de alguien o algo querido. “… no podía hablar, ni suspirar, ni moverme. Algo me quería ahogar…” Sueños de caerse o ahogarse: 64% Es la segunda categoría de sueño más frecuente. Suelen reflejar momentos en los que el soñante se siente desbordado o sobrepasado por una situación. La contrapartida positiva son los sueños de volar o aquellos en los que uno baila libre y alegremente. “… los caminos eran infinitos, no tenía idea cuál tomar…” Sueños de sentirse perdido o atrapado: 58% Ocurren cuando uno se siente confundido o atascado en algún área de su vida, por ejemplo si no sabes si seguir en un trabajo o sostener una relación. El sueño positivo equivalente es uno en el que se descubre un espacio nuevo caminando por un lugar familiar, o en la propia casa: se abre una puerta y uno se encuentra con un cuarto desconocido y maravilloso. “… y recién entonces me vi: estaba como vine al mundo…” Sueños de desnudo en público: 52% Otra variante es verse vestido inapropiadamente para la ocasión (con pantuflas en la oficina, por ejemplo). Expresan una sensación de vulnerabilidad o sobreexposición en algún área vital. Lo opuesto: sueños de mirarse al espejo y verse espléndido, o sentirse atractivo y poderoso. ¿Qué nos dicen los sueños? Los símbolos significativos para entender un sueño son los personajes (para conocerlos, conviene registrar cada vez que se repite un símbolo en los propios sueños y buscar un patrón común). Sin embargo, vale explorar algunos símbolos de tradición universal. AGUA: Representa las emociones. Si se trata de un mar tormentoso o de un tifón, el soñante siente que sus emociones lo desbordan. Un lago o laguna puede representar al inconsciente, y la vida acuática a sus contenidos. EMBARAZO: Puede ser un sueño de anuncio, pero también denotar que está naciendo o queriendo nacer en la vida psíquica. ESCALERAS: Subirlas puede hablar del esfuerzo por acercarse a lo espiritual, y bajar al sótano, por ejemplo, significante un descenso a lo primitivo, En otro contexto, puede denotar el esfuerzo por lograr un ascenso social o profesional o el miedo a perder el espacio logrado. CAIDA LIBRE: Suele referir una sensación de inseguridad; es decir, que uno está en condiciones de afrontar un desafío. VOLAR: En su acepción freudiana remite al placer orgásmico, pero también puede aludir una sensación de libertad, o a la necesidad de experimentarla en mayor proporción durante la vigilia. ¿Cómo acordarse de lo soñado? ¿Por qué algunas personas recuerdan sueños larguísimos y otras aseguran no haber soñado nunca? Según Virginia Gawel, quien dicta seminarios sobre sueños online para personas de todas partes del mundo, “las personas con mucha necesidad de controlar la realidad y controlarse, o las muy exigentes, pueden tener dificultades para ejercer la memoria onírica”. Las sugerencias de Gawel son: • Dormirse con la indicación de recordar los sueños, a modo de autoinducción. • Al despertar, quedarse quieto unos minutos e intentar captar algo del sueño. Anotar lo que venga a la cabeza, y ponerle un título. Suele ser más fácil recordar el último fragmento del sueño y rebobinar el resto. • Llevar un diario de sueños, dejando espacios para anotar cada día hechos anteriores o posteriores que uno sienta relacionados con el sueño. • Los mejores momentos para despertarse y lograr la evocación son los múltiplos de 90 minutos del final de la noche (a las 6 ó 7 horas y media de haberse dormido). ¿Cómo abordar las pesadillas de los chicos? La psicóloga Patricia Garfield aconseja diferenciar pesadillas de terrores nocturnos. En estos últimos, el chico se despierta abruptamente, a veces con un grito, sin recordar haber soñado, y registra alguno de estos síntomas: se queja, está incoherente, no acepta ayuda; tiene los ojos abiertos pero no ve; alucina; transpira, tiene el ritmo cardíaco alterado. Estos episodios suelen atribuirse a la inmadurez del sistema nervioso, y la indicación es consolar al niño suavemente (ni zamarrearlo ni intentar despertarlo). Decirle, por ejemplo, que todo esta bien y que esta acompañado. En el caso de una pesadilla, el niño recuerda el sueño aunque no quiera contarlo, y no esta agitado. Es importante alentar al niño a contar su sueño o a dibujarlo por la mañana. Luego, pensar con él otros desenlaces posibles para el sueño. Por ejemplo, de qué manera puede hacerle frente al personaje que lo asustó si vuelve a aparecer, o cuál de sus amigos –o a qué superhéroe- puede llamar en el futuro para que lo ayude. El niño debe sentir que tiene poder sobre sus sueños; que él decide. Los Sueños El sueño es uno de los muchos fenómenos que, bajo muchos aspectos, puede demostrar que el ser humano posee también un componente espiritual, que actúa por iniciativa propia y de una forma autónoma, y que se manifiesta cuando el sujeto duerme. Mientras el cuerpo permanece insensible, no ve, no oye y ni siquiera tiene una percepción definida de que se encuentre vivo o muerto, su componente espiritual se despierta y empieza a llevar una existencia propia, autónoma que no se halla condicionada a la voluntad del protagonista. Por el fenómeno del sueño se han interesado no sólo filósofos y pensadores, sino también médicos y hombres de ciencia, y todos se han esforzado en comprender por qué se sueña y qué pretende expresar el sueño. Se haría excesivamente largo hablar detalladamente de este tema, por lo que en los párrafos siguientes nos ocuparemos sólo de lo esencial. El sueño como deseo Una de las muchas motivaciones que se pueden dar al sueño podría ser buscada en la personalidad de quien sueña que, con el sueño, hace realidad deseos que no ha podido alcanzar en la vida diaria. El ser humano es, en su íntima conformación, una persona ambigua, por que posee dos personalidades. Y posee dos personalidades no sólo la persona equívoca, incorrecta y marginada, sino también aquella digna del máximo respeto, bien considerada y querida por todos. La nuestra podría parecer una afirmación atrevida pero no lo es porque, de hecho, todos tenemos dos personalidades (se refleja bien en nuestro pensamiento y en nuestra actuación en la vida cotidiana) y difícilmente se podrá refutar lo que estamos afirmando. La primera personalidad es la que podemos definir como externa, la que se manifiesta en nuestras relaciones con la sociedad y, en algunas ocasiones, incluso ante nosotros mismos. La segunda personalidad es la que podemos calificar como interna, y jamás se manifiesta al exterior y, si lo hace, es de una forma muy rara y furtiva, porque nuestra moral nos obliga a mantenerla oculta. Pues bien: el sueño entendido como deseo, tiene el poder de realizar la personalidad interna del individuo, esa personalidad que él mismo, en la vida de cada día y en sus relaciones con el mundo externo mantiene escondida y no quiere que nadie conozca, ni siquiera él mismo. Por lo tanto, con el sueño el ser humano desarrolla un aspecto de su personalidad que no puede realizar en sus relaciones externas, es decir, cuando se encuentra despierto. No puede poner al descubierto esta segunda personalidad, porque son muchas las razones que se lo impiden, siendo la primera, como ya hemos dicho, la moral, después, tal vez, el miedo, el remordimiento, el temor a un castigo. Pero, por encima de todo, existe una incapacidad subjetiva o un impedimento objetivo que obligan al ser humano a ocultar su segunda personalidad. El sueño como arrepentimiento ¿No le ha sucedido jamás haber provocado un perjuicio a alguien y no haberlo podido reparar, porque ha sido objetivamente imposible o porque su orgullo se lo ha impedido? En este caso, son frecuentes los sueños en los que se verá en actitud de arrepentimiento o de sumisión. El sueño como futuro Pero no todos los sueños son consecuencia de un hecho acaecido o que se desea que tenga lugar. Hay sueños que son la consecuencia de un hecho que aún tiene que suceder, un hecho que se diferencia, sin embargo, de los hechos comunes de nuestra existencia. Con este tipo de sueños, el protagonista realiza lo que desea o lo que teme; en otras palabras, anticipa al presente lo que presume que sucederá en el futuro. El sueño premonitorio También hay sueños que no tienen ninguna explicación lógica; no existe el menor nexo entre la realidad y la visión del sueño que le ha visto o le verá como protagonista. Muchas veces, estos sueños son anuncio de una cosa inesperada que puede suceder realmente. Este tipo de sueños son los que, mayormente, inducen a la reflexión. Cómo pueden producirse este tipo de sueños, no puede explicarse mediante la razón. Cuando nos hallamos en ese mundo que forma parte del misterio, de lo oculto, de lo ignoto, ninguna mente humana, hasta el momento, ha sido capaz de encontrar una explicación. La interpretación de los sueños Si hay una necesidad universal en el ser humano, ésta es la de comprender el mundo que le rodea. Comprensión que puede estar más o menos cercana a la realidad, en función del momento histórico y de las herramientas que para la investigación se tuviesen al alcance. En tiempos históricamente lejanos, PRE-científicos, cuando se tenían que explicar los fenómenos naturales, se recurría a los dioses, espíritus o fuerzas incomprensibles, que pudiesen dar cuenta de ellos. La forma de pensamiento dominante era, pues, de tipo mágico. Lo que no quiere decir que fuese simple o poco estructurada, ya que su complejidad era considerable. Al tener que abordar los sueños se hizo, como no, desde esa misma perspectiva. Y la explicación que se les dio, mágica, persistió a lo largo del tiempo. Incluso hoy día, época considerada como científica y tecnológica, hay amplios grupos que siguen sosteniendo este tipo de interpretación, en los que a mi parecer podríamos incluir, sin reparo alguno, a los psicoanalistas. A lo largo de la historia, el hombre se ha preocupado de este extraño, gratuito y absurdo teatro nocturno que constituye el sueño. Desde siempre ha intentado hallar el sentido oculto que supuestamente esconden estos sucesos, en los cuales puede uno encontrarse con un muerto, una cosa resulta ser otra distinta y, de vez en cuando, es posible sorprenderse con la solución a un problema que, pese a haber hecho mil reflexiones en torno a él, parecía indisoluble. Y le ha dado a los sueños dos tipos de interpretación, en absoluto incompatibles entre sí, con lo que el sueño podría ser bien un consejo venido de algún espacio sobrenatural, o bien un aviso sobre el futuro, es decir, una profecía. Ya en el Antiguo Egipto se consultaba a los intérpretes de sueños. Pero en aquella época también había unos pocos que desconfiaban del mensaje contenido en los sueños, al igual que hoy día. Ésta es una polémica antigua, que continúa vigente. Significado de los sueños más frecuentes • Soñar con una persecución o huída: Muchas personas sueñan con que les está persiguiendo una cosa (persona, animal, bestia...) que da miedo. Esto quiere decir que ha llegado la hora para empezar a buscar su destino. No está dispuesto todavía a dejar atrás elementos en su vida que impiden que siga en su camino. Si sueña que la cosa que le persigue le atrapa, quiere decir que le queda mucho trabajo y esfuerzo por delante. Si logra escapar, está casi libre, para afrontar un nuevo camino en su vida. Soñar que algo le persigue también puede significar, que usted se niega aceptar un punto de visa o una idea. Y si usted es el que persigue a otro, puede ser que en su vida real no se le da la autoridad que busca. • Soñar con la muerte: La interpretación de un sueño con la muerte depende del contenido emocional. Si se despierta con una terrible sensación de una muerte real, puede ser que ha presentido la muerte de alguien. Esto ocurre a las personas sensibles. En las personas mayores este sueño les ayuda a prepararse para su propia muerte. Sin embargo, si sueña con la muerte sin sentir miedo o preocupación, representa una liberación de las preocupaciones actuales y significa lo opuesto a morir - una curación o un renacimiento está a punto de ocurrir en su vida. Si sueña de la muerte de un ser querido, es posible que carezca de algo en su vida que dicha persona representa. O, por el contrario, puede significar que esa persona ya no representa nada en su vida. • Soñar con una caída: Supone uno de los sueños más comunes. Puede significar que tiene miedo de perder el respeto de otros o su status social o profesional. Puede representar dificultades financieras, o la pérdida del amor de alguien. Si sueña que se está cayendo, se aterriza y de repente se despierta, esto representa una llamada para arreglar asuntos propios en el mundo real. Si se aterriza y el sueño sigue, entonces la respuesta a su problema se encuentra en el desenlace del sueño. Si sueña que se cae y no tiene miedo, se interpreta que superará sus problemas con facilidad. Si tiene miedo, se espera una gran lucha y un gran problema en su vida. Puede ser que no ha logrado conseguir un objetivo. Si en su sueño se hace daño al caer, puede ser que se va a encontrar con problemas o va a perder una amistad. Si ve a otra persona caerse, tiene un deseo reprimido de que esa persona se haga daño. • Soñar con perderse o no encontrar el camino: Tiene un significado literal. Usted está perdido en su vida. Echa de menos algo - el amor, el trabajo, la espiritualidad. La escena donde se pierde en su sueño tiene la clave de su salvación. Por otra parte, puede soñar que ha perdido algo importante. El objeto que pierde en el sueño supone la clave del sueño. Puede ser que usted esté preocupado o inseguro ante el camino que ha decidido seguir en su vida. Por otra parte, puede encontrarse en un momento de ajuste, en el que está intentando acostumbrarse a nuevas reglas. Las pesadillas Casi todos hemos experimentado un sueño que provoca ansiedad o miedo. Algunas personas sueñan con la misma pesadilla repetidas veces. Otros sufren pesadillas cuyo contenido cambia a pesar de contener el mismo mensaje. Son comunes sueños en los que la persona se cae, es perseguido, atacado, llega tarde para un examen, es incapaz de moverse o gritar, está desnudo en público.... Este tipo de sueño suele reflejar la incapacidad del soñador para reconocer y resolver los conflictos en la vida real. Es importante destacar que casi todas las pesadillas recurrentes intentan dar un servicio importante al soñador. Si, al tener una pesadilla, nuestra reacción es intentar olvidarla cuánto antes, entonces perdemos una ocasión para aprender de ellas y no haremos caso al mensaje que nos intentan transmitir. Si sufre de pesadillas recurrentes y quiere saber más sobre cómo controlarlas, pincha aquí. En este sentido, las pesadillas se pueden considerar como una forma de identificar y tratar problemas personales. A veces nos advierten sobre pautas de comportamiento actual o desequilibrios psicológicos que debemos resolver. Según algunos expertos, si logramos hacer caso al aviso y buscar una solución en la vida real, dejaremos de tener la pesadilla, o volveremos a tener el sueño pero con otro final - la conclusión ideal - que representa la prueba definitiva que hemos resuelto el problema. ¿Por qué se sufren las pesadillas? Según los expertos, las personas tienen pesadillas por uno de los siguientes motivos: • un estado emocional débil, • un recuerdo - consciente o subconsciente - de un acontecimiento traumático, • un factor externo (por ejemplo, el ruido que hace la calefacción o aire acondicionado al apagarse todas las noches) del que las personas no son conscientes pero que detecta su cerebro, produciendo un cambio brusco en su sueño. • una personalidad caracterizada por ansiedad, inseguridad o nerviosismo. • Una persecución: La cosa o persona que nos persigue suele representar un aspecto temible de nuestra sombra y, por tanto, una versión exagerada de una parte negada o inhibida de nuestra propia personalidad. Podemos sacar beneficio de este tipo de pesadilla si logramos reconocer y abordar esta parte. La conclusión ideal de esta pesadilla sería no intentar escapar, dar la cara y dialogar al que nos persigue, aceptarlo y abrazarlo. Editado por avlanus el dia 19/01/11 - 21:02:43 Información del Post |